Simbolismo: La presente escultura representa una figura humana, ambigua, que destaca el contorno masculino y femenino de la efigie, mira al frente (hacia el futuro) y su corazón vacío, simboliza todo aquello que el ser humano debe cubrir y completar para alcanzar la plenitud de todas las facetas de su vida: laboral, familiar y personal.
Otro de los planos a destacar en la escultura son las escaleras que se sitúan debajo del brazo izquierdo y que simbolizan el camino que se ha de recorrer para alcanzar la plenitud anteriormente descrita.
Artista: Obra creada que la escultora burgalesa Dña. Ana Núñez Velasco ha cedido desinteresadamente y en exclusiva para las ediciones limitadas de los Premios Nacionales Alares®.